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En pleno Desierto de Atacama: Instalan esculturas del Premio Nacional de Artes Federico Assler en Cerro Dominador

5 abril, 2021

Las obras se encuentran en un mirador dentro de la primera planta termosolar de América Latina, que además es un Centro de Observación que busca difundir la ciencia y turismo científico en la zona. Este espacio será prontamente entregado a la comunidad de María Elena, sector donde se emplaza la planta.

Con la instalación de dos esculturas de hormigón, una roja y otra gris de 6m de alto, del Premio Nacional de Artes (2009) Federico Assler se dio por terminada la construcción del Centro de Observación de Cerro Dominador. Se trata de un mirador que además de tener vista panorámica a la planta, entregará información sobre qué es y cómo funciona. Este lugar busca difundir la ciencia y fomentar el turismo científico en la zona.

“El lugar donde está Cerro Dominador es una meseta y hay un pequeño montículo que permite mirar la planta de forma panorámica y toda la espectacularidad que tiene. Ahí es donde está el Centro de Interpretación”, comentó Rodrigo de la Cruz, arquitecto y diseñador del mirador.

“La idea del mirador es que sea un aporte de Cerro Dominador a la comunidad y al país, en que se combina el arte con la tecnología, ciencia e innovación”, señaló Fernando González, CEO de Cerro Dominador, explicando también lo importante que es este proyecto tanto para la empresa como para la región y el país.

Las obras que coronaron el proyecto fueron creadas en el taller de Federico Assler, en el Cajón del Maipo, y se transportaron por tierra hasta el Desierto de Atacama para cimentar uno de los últimos hitos de cara a la próxima inauguración de lo que será la primera planta de concentración solar de potencia en América Latina.

“Queríamos hacer algo fuera de lo normal, no hacer una explanada donde la gente se pare y se tome fotos, queríamos hacer algo que agregue valor, que explique y que sirva para ver la tecnología, la innovación y la ciencia mezclada con el arte”, agregó el ejecutivo.

La primera etapa para Federico fue viajar a conocer la planta. “Estar ahí, mirando y tocando este elemento de hormigón que emerge del desierto, con casi 260 metros de altura, me impresionó muchísimo”. Respecto al proyecto completo, que contempla sus piezas escultóricas, el artista de casi 92 años dijo: “creo que este lugar representa al ser humano que investiga, que sueña, que tiene ese afán de construir y mezclar la ciencia y la tecnología”.